La militancia definió una hoja de ruta operativa para fortalecer las bases y construir una alternativa sólida en cada municipio de la provincia.
El Partido Justicialista de Corrientes ratificó su vocación territorial con un encuentro de trabajo en la localidad de Caá Catí, donde la militancia del norte provincial dio un nuevo paso en la reconstrucción del movimiento. La jornada, encabezada por la presidenta del PJ correntino, Ana Almirón, reunió a los principales cuadros políticos de San Miguel, Palmar Grande, Loreto y la ciudad anfitriona.
Esta reunión representó el tercer nodo de una gira estratégica que ya pasó por Goya e Itatí, con el objetivo de demostrar que el peronismo se encuentra organizado en cada rincón de la provincia. «Estamos convencidos de que la reconstrucción se hace de abajo hacia arriba, desde el territorio y escuchando a nuestra dirigencia de base», destacó Almirón durante el acto, donde subrayó que estas instancias operativas sirven para consolidar una visión federal real que dé respuestas a las necesidades del pueblo.
Durante el debate, los referentes de las cuatro localidades coincidieron en la importancia de unificar criterios ante la situación económica que atraviesa Corrientes. La dirigencia remarcó que la formación política y el despliegue territorial son las herramientas clave para transformar las demandas de los vecinos en propuestas de gobierno.
Con la unidad como bandera y el trabajo en el territorio como eje central, el PJ correntino continuó dinamizando su estructura. El desafío planteado en Caá Catí fue claro: potenciar el desarrollo político local para que el peronismo vuelva a ser la esperanza de los correntinos, con una presencia activa en cada paraje y ciudad de la provincia.

