El viaje del gobernador bonaerense para presentar un libro generó fuertes críticas de Diego Santilli, reflejando la inquietud oficialista ante el temprano inicio de su campaña federal.
El viaje de Axel Kicillof a la provincia de Corrientes para presentar su libro “De Smith a Keynes” encendió las alarmas en el esquema político de La Libertad Avanza y sus aliados. Más allá de la agenda académica, en los pasillos de Balcarce 50 se interpreta el movimiento como el puntapié inicial de una construcción federal con la mira puesta en las elecciones presidenciales de 2027.
Quien salió a cruzarlo públicamente fue el ministro del Interior, Diego Santilli. A través de su cuenta de X, el funcionario nacional ironizó sobre el desplazamiento del mandatario bonaerense: “¿Ahora es gobernador de Corrientes? Me parece que hay que regalarle un GPS para que recorra la provincia de Buenos Aires”. La reacción de Santilli expone la preocupación del oficialismo a un año de las nacionales.

Mientras el gobernador de Buenos Aires busca proyectar su perfil como el principal armador y candidato de la oposición a nivel país, las fuerzas que respaldan a Javier Milei ya empiezan a mover sus fichas en territorio bonaerense para neutralizar su avance. En La Libertad Avanza consideran a Santilli como un dirigente clave y un posible postulante para disputar la provincia en 2027, compartiendo terreno con Sebastián Pareja, titular del partido a nivel provincial.
La preocupación del Ejecutivo por contener el crecimiento de Kicillof se traduce en fotos políticas de peso. Aunque las definiciones electorales quedarán en manos de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, el reciente acto conjunto en Suipacha entre la hermana del Presidente, Santilli y Pareja demuestra que el oficialismo ya empezó a articular su estrategia para dar batalla en el distrito más poblado del país.

