Politólogos universitarios señalan que el ajustado margen entre Roberto Sánchez y Keiko Fujimori exigirá acuerdos para garantizar la gobernabilidad.
El politólogo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Alejandro Mejía, advirtió que ante el empate técnico que arroja el conteo del balotaje en Perú, el primer mensaje de los candidatos debe ser “enarbolar las banderas de la gobernabilidad”. Según el especialista, el futuro mandatario necesitará un gran tacto político para no repetir los errores de 2021, cuando se aisló a las fuerzas competidoras, lo que terminó acentuando la crisis del país.
Mejía comparó el conteo de la elección de 2026 con la de 2021, donde una diferencia de apenas el 0.6% separó al ganador Pedro Castillo de Keiko Fujimori. “El gobierno de Castillo, hoy en prisión, estuvo marcado por la inestabilidad, que habría podido evitarse si hubiera tenido tacto político para escuchar al segundo lugar”, definió en una entrevista con RFI. En ese sentido, señaló que tanto Sánchez como Fujimori deben realizar una autocrítica y avanzar hacia un gobierno de ancha base que incorpore las demandas del sector que resulte derrotado.
“Sea Roberto Sánchez, o sea Keiko Fujimori, tienen una labor pensando en lo que la ciudadanía exige, que es hacer política, negociar, transar con esas fuerzas, pero también tener un gobierno de ancha base”, añadió Mejía.

Por su parte, Eduardo Dargent, politólogo de la Pontificia Universidad Católica del Perú, coincidió en que la estabilidad dependerá de la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo. Dargent explicó que, con más del 95% de las actas escrutadas, Sánchez aventaja levemente a Fujimori y cuenta con aliados clave para frenar posibles intentos de vacancia, aunque le costará mantener su coalición. En tanto, una eventual victoria de Fujimori le otorgaría un mayor control sobre el Congreso y las instituciones, lo que podría derivar en un escenario de abusos si no se maneja con equilibrio. El próximo presidente de Perú asumirá sus funciones el 28 de julio.

