El canciller Wang Yi ratificó el firme compromiso de su país de contribuir al desarrollo económico y al bienestar de la isla durante un encuentro clave con su par Bruno Rodríguez en Nueva York.
El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, consolidó un fuerte eje de respaldo político y de seguridad hacia la isla caribeña al manifestar de manera contundente que “China ratificó su firme compromiso de contribuir al desarrollo económico y al bienestar de Cuba”. La trascendental definición institucional se produjo durante una reunión de trabajo mantenida con el canciller cubano, Bruno Rodríguez, en el marco de la sesión de alto nivel del Consejo de Seguridad de la ONU. Allí, ambas naciones priorizaron un esquema de protección mutua frente al complejo escenario internacional.
Wang Yi, quien además integra el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China, remarcó que la asistencia al progreso material de la isla está ligada de forma directa a la defensa de su seguridad nacional. En ese sentido, el diplomático enfatizó que, para resguardar la estabilidad regional, resulta indispensable mantener el respeto irrestricto por la soberanía de cada Estado, oponiéndose de manera tajante a las políticas de poder, el bloqueo económico y cualquier forma de intimidación internacional.

A su turno, Rodríguez manifestó el agradecimiento de la administración caribeña hacia el Gobierno de Beijing por su firmeza al defender la seguridad y la soberanía de Cuba en momentos críticos. El ministro de la isla advirtió que la Nación enfrenta una coyuntura sumamente severa debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos, ante lo cual el soporte de la potencia asiática actúa como un factor de equilibrio estratégico. “La ayuda de China demuestra la amistad especial entre las dos naciones”, subrayó el funcionario según consignó la agencia de noticias Xinhua.
En correspondencia con esta política de defensa mutua, el canciller de la isla confirmó que Cuba mantendrá su invariable alineamiento y respaldo hacia China en todas aquellas áreas sensibles para su integridad institucional y territorial, mencionando específicamente las situaciones de Taiwán, Xinjiang y Hong Kong.
Hacia el final de la audiencia, ambas delegaciones coincidieron en la necesidad de profundizar los canales de comunicación y coordinación estratégica. Con este entendimiento, los gobiernos de Beijing y La Habana ratificaron un frente común orientado no solo a potenciar el progreso interno de la isla, sino también a consolidar un bloque de contención en los organismos multilaterales para resguardar la equidad y la justicia internacional.

