La interna oficialista sumó un nuevo capítulo de tensión luego de que Victoria Villarruel respaldara a la jueza cuyo pliego Javier Milei ordenó retirar, sumando el rechazo de Patricia Bullrich.
La interna feroz que sacude a La Libertad Avanza (LLA) quedó expuesta de forma irreversible tras el abierto desafío de la vicepresidenta Victoria Villarruel al presidente Javier Milei. En un gesto de fuerte contenido político, Villarruel recibió ayer en su despacho del Senado a Verónica Michelli, la candidata a jueza para un tribunal de La Plata cuyo pliego el Poder Ejecutivo ordenó retirar de la Cámara alta por motivos estrictamente familiares y políticos.
La orden de la Casa Rosada de frenar la postulación de Michelli —quien ya cuenta con el aval de la Comisión de Acuerdos— responde a que la abogada es cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, del diario La Nación, cronista que viene investigando el denominado caso Libra que involucra directamente al mandatario y a su hermana, Karina Milei. El intento de veto presidencial no solo no alineó a la tropa propia, sino que terminó por detonar la verticalidad del espacio oficialista en el Congreso.
El encuentro de la vicepresidenta con Michelli opera como una abierta declaración de autonomía frente al rumbo de la Casa Rosada y expone una preocupante falta de coordinación en la cúspide del poder. A este desplante de Villarruel se le sumó, además, un quiebre directo en la bancada oficialista: Patricia Bullrich, actual jefa de bloque de LLA en el Senado, decidió desmarcarse públicamente de la decisión del Ejecutivo. Con este escenario, la polémica en torno al pliego judicial deja en evidencia que los cortocircuitos internos en el oficialismo ya no se ocultan y amenazan seriamente la cohesión legislativa del gobierno.

