El Gobierno iraní condiciona la reanudación de las conversaciones a un cese inmediato de los ataques en el Líbano y Gaza, mientras que Israel intensifica sus operaciones militares en Dahiyeh.
Las negociaciones bilaterales entre Irán y Estados Unidos para alcanzar un acuerdo de paz han quedado completamente suspendidas. Teherán tomó la decisión este lunes en señal de rechazo a los recientes bombardeos perpetrados por las fuerzas israelíes en territorio libanés. Según reportó la agencia oficial iraní Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, el diálogo no se reanudará hasta que se garantice el fin de las operaciones militares de Israel tanto en la Franja de Gaza como en el Líbano. Esta postura fue replicada por diversos canales internacionales como DW, Xinhua y la Agencia Noticias Argentinas.
El jefe de la diplomacia iraní, Abbas Araqchi, fue tajante al respecto a través de sus redes sociales, donde afirmó que un alto al fuego entre Irán y Estados Unidos debe traducirse de manera obligatoria en un cese de hostilidades en todos los frentes. Para el ministro de Exteriores, la ruptura de la tregua acordada el pasado 8 de abril en un punto específico invalida la totalidad del pacto, señalando directamente a Washington y a Tel Aviv como los únicos responsables de las consecuencias que deriven de esta escalada.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su ministro de Defensa, Israel Katz, justificaron la orden de atacar los suburbios del sur de Beirut (Dahiyeh), un bastión controlado por Hezbolá. Según un comunicado oficial difundido por la cadena NBC News, Israel actuó en respuesta a “reiteradas violaciones” previas por parte de la milicia chiita contra sus ciudades. Katz subió la apuesta al declarar que la región del río Litani se convertirá en una zona de control estrictamente militar y advirtió que los ataques sobre la capital libanesa continuarán de forma ininterrumpida si no se garantiza la seguridad en el norte de Israel.
“Toda decisión tiene un precio, y llega el momento de pagar la factura”, advirtió esta mañana en la red social X el presidente del Parlamento y negociador en jefe de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, sumando presión sobre el eje Washington-Tel Aviv.
Este estancamiento diplomático llega en un momento crítico. Apenas unos días atrás, los mediadores de Pakistán habían logrado un borrador de preacuerdo entre Teherán y Washington que solo requería el visto bueno de la Casa Blanca. Sin embargo, el presidente estadounidense, Donald Trump, solicitó modificaciones de última hora al documento, congelando un memorándum de entendimiento que ahora parece quedar en el olvido ante el nuevo panorama de guerra abierta en la región.

