La parálisis legislativa se debe a la falta de quórum por parte de la oposición, lo que impide el tratamiento de reformas impositivas y la declaración de la emergencia económica impulsada por la nueva gestión.
Los concejales de la oposición en Mburucuyá cumplirán esta semana 120 días sin sesionar porque se niegan a aprobar proyecto del nuevo intendente Edgar Galarza Florentín la deuda heredada de la gestión anterior, en una situación que preocupa por el futuro institucional del Concejo Deliberante.
“Los ediles de la oposición persisten en su negativa sistemática a dar quórum, manteniendo al cuerpo sin funcionar desde el 10 de diciembre del año pasado”, informó la Comuna.
Los cuatro concejales opositores, que son de la alianza radical Adelante Mburucuyá y que tienen mayoría por un voto, volvieron a ausentarse a la sesión de este lunes 6 de abril. Solo asistieron los oficialistas y el viceintendente Sebastian Guastavino Kalathaki.
En la semana, cumplirán cuatro meses sin cumplir con la obligación de asistir a sus lugares de trabajo para que la institución pueda funcionar, lo cual genera gran preocupación en torno a la continuidad del Concejo.
“Esta situación impide el tratamiento de temas fundamentales para nuestra comunidad, como el tarifario impositivo y otras herramientas claves para afrontar el difícil contexto actual. No hacen más que perjudicar a todos los mburucuyanos, quienes merecen representantes comprometidos con el diálogo, el trabajo y la responsabilidad institucional”, agregó la información publicada por la Comuna en sus redes sociales.
El tratamiento de ordenanzas para declarar la emergencia económica, reformar el cuadro tarifario para bajar impuestos municipales y resolver cuestiones del personal comunal, son, entre otros, las iniciativas que impulsa el Intendente en 2026.
El objetivo de Galarza Florentín es resolver a fondo la pesada herencia que dejó la gestión del exintendente radical Pablo Kelo Guastavino entre múltiples deudas, irregularidades con el personal y un cuadro tarifario con montos de impuestos que resultan impagables para los mburucuyanos.
